Según el INDEC, en julio de 2026, el índice de ventas totales tuvo una caída de 2,1% interanual.
En paralelo, las mediciones interanuales respecto a 2025 muestran un retroceso del 7%, ratificando que las compras familiares siguen en terreno negativo incluso tras descontar la inflación.
La retracción de las ventas afecta a las 24 jurisdicciones de la Argentina de manera generalizada, aunque exhibe marcadas asimetrías según el punto geográfico. El impacto más severo se localiza en el Norte argentino: el Nordeste (NEA) encabeza las pérdidas con un desplome del 32,8%, mientras que el Noroeste (NOA) anotó una contracción del 27,3%.
En el desglose por provincias, Formosa ostenta la mayor caída con una baja del 39,3%, seguida por Misiones con un 35,6%. En el polo opuesto, regiones como la Patagonia y la Pampeana sufrieron reducciones menores pero igualmente negativas, alcanzando el 10,9% y 11,2% respectivamente.
Este estancamiento comercial responde directamente al achicamiento del ingreso disponible en los hogares. Pese a que en varios distritos los sueldos del sector privado registrado lograron emparejar los niveles salariales de fines de 2023, la marcada suba en los gastos fijos ineludibles, como las tarifas de servicios públicos, el transporte, los alquileres, los combustibles y la medicina privada, absorbe la mayor parte del presupuesto. De este modo, las familias se ven obligadas a achicar sus erogaciones en alimentos y artículos esenciales al disponer de un sobrante financiero considerablemente menor.
El panorama se complica aún más al contemplar la dinámica del empleo y los datos oficiales del INDEC. La pérdida de más de 240.000 puestos asalariados en el sector privado formal, principalmente en la industria, la construcción y el comercio, ha golpeado de lleno el poder de compra general de la población.
Esta tendencia a la baja fue reconfirmada por el propio organismo oficial de estadística, cuyo último informe sobre góndolas constató una baja del 2,1% interanual en julio de 2026, consolidando un escenario donde el consumo masivo permanece lejos de dar señales claras de recuperación.
Fuente: Periódico Qué – Agencias





