La mora del crédito total al sector privado alcanzó el 7,7%.

El escenario se da en un contexto de elevada morosidad. Según los últimos datos informados por el Banco Central, en julio la irregularidad de los créditos destinados a las familias llegó al 12,9%, frente al 12,8% registrado en junio.

A su vez, la mora del crédito total al sector privado alcanzó el 7,7%. Aunque algunos indicadores habían comenzado a mostrar una posible estabilización, la reincidencia de quienes ya habían refinanciado vuelve a poner en duda esa expectativa.

Entre las causas que explican el deterioro aparece la dificultad de los ingresos familiares para acompañar el nivel de endeudamiento. En los últimos meses, el crédito funcionó para muchos hogares como una herramienta para sostener el consumo y afrontar gastos, pero las nuevas cuotas se sumaron a presupuestos que ya se encontraban bajo presión.

De esta manera, una refinanciación puede aliviar los vencimientos inmediatos, pero no necesariamente resuelve el problema de fondo si la capacidad de pago continúa deteriorada.

Las entidades también siguen de cerca la llamada mora temprana, es decir, los atrasos que todavía no superaron los 90 días. Ese indicador había alcanzado un pico superior a los seis puntos en noviembre de 2025 y se ubicó cerca de los cuatro puntos en julio, lo que había generado expectativas de una eventual mejora hacia fin de año.

Sin embargo, el regreso a la morosidad de una parte importante de quienes ya habían renegociado sus deudas vuelve a encender las luces de alerta sobre la situación financiera de los hogares.

Fuente: Periódico Qué - Agencias