Emilia Fernández, madre del soldado caído Luis Roberto Fernández. Crédito: Télam
La cuestión Malvinas volvió a calar profundo en la conversación pública argentina y en las nuevas generaciones. Fenómenos culturales y deportivos recientes han logrado reavivar un sentimiento de pertenencia que parecía adormecido en los más jóvenes.
En este contexto, la diputada provincial Amalia Granata presentó una emotiva iniciativa legislativa que busca saldar una deuda histórica de afecto y memoria; declarar el 3 de abril como el Día de Reconocimiento a las Madres de los Soldados de Malvinas.
En diálogo con PeriódicoQue.com.ar, Granata destacó que el renacer de la causa nacional no es algo ajeno a su propia vida familiar. "De vuelta se volvió a hablar por lo que pasó en el Mundial con el partido con Inglaterra, de las islas. Incluso yo digo: hoy para mi hijo, que tiene 9 años, es muy significativo el tema de las islas Malvinas gracias a los jugadores de fútbol que trajeron el tema de vuelta al debate", reflexionó la legisladora, destacando el impacto que el deporte y la cultura popular han tenido para reactivar el fervor patriótico.
El dolor de una madre: empatía y memoria histórica
El proyecto surge de una mirada íntima y profundamente empática sobre el sufrimiento en el hogar de cada combatiente. "Decidí hacer un proyecto que tiene que ver con el reconocimiento a las madres de los que fueron a combatir a Malvinas, justamente porque el vacío, el dolor y el no reconocimiento a esa mujer que quedó en la nada, en el dolor, básicamente, me parecía un gesto lindo que no se había hecho hasta ahora", expresó.
Granata diferenció este homenaje de los reconocimientos habituales a los combatientes y caídos. "Entiendo obviamente a la gente que fue, a los ex combatientes, los que estuvieron desde el territorio y los que no, los que fallecieron claramente. Pero las madres que acompañaron ese proceso y que además se quedaron solas, sin su hijo es terrible. Uno que tiene un hijo varón, yo cuando hablo de este tema con mi hijo y le expliqué cómo fue la situación, decía: ‘Mirá, si me hubiese tocado a mí, me muero’."
La diputada fundamenta la propuesta en dar un abrazo institucional a esas familias que quedaron marcadas para siempre: "Me pareció un gesto darle un reconocimiento desde la provincia a esas madres que se quedaron tan vacías y con ese dolor eterno que es la muerte de un hijo".
Una guerra desigual y el valor del sentimiento nacional
Al analizar el conflicto armado de 1982, la legisladora no dudó en señalar la crudeza y las condiciones en las que marcharon los jóvenes argentinos al archipiélago. "Además, lo atroz que fue la guerra, la desigualdad que hubo entre un país y otro, la decisión torpe que tomaron los que estaban en ese momento en el poder de mandar a estos chicos indefensos a pelear con alfileres contra un monstruo. Es todo un proceso que creo que está marcado en los argentinos."
Pese al dolor, resaltó el impacto positivo del deporte como puente generacional. "Celebro que a través del deporte, algo tan sano, en equipo y tan lindo, haya vuelto a traer a escena este gran debate que nos debemos como sociedad, y que hoy los chicos chiquitos estén tan entusiasmados con recuperar las Malvinas o sentir ese patriotismo de pertenencia, de que las islas son nuestras".

Amalia Granata, diputada provincial por el bloque “Somos Vida”. Crédito: Prensa Cámara de Diputados
Un compromiso sin grietas ni presupuesto
El proyecto plantea fijar la conmemoración el 3 de abril, una fecha inmediatamente posterior al Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas: "Que sea más o menos cercano a la fecha tradicional; había que buscar una fecha para reconocerlas y ojalá que salga".
Por último, la referente del bloque Somos Vida, sostuvo que "no lleva presupuesto, no es engorroso, no es ideológico. Es simplemente un reconocimiento desde el lugar de madre a esas madres que se quedaron tan vacías, y es por esos hijos que fueron a luchar por nuestro país."










