La planta de fabricaciones militares en fray luis beltrán instalada en 1926 produce municiones, armas y chalecos antibalas
Uno de los aspectos más preocupantes es la interrupción del engranaje productivo interprovincial que históricamente caracterizó al organismo. Al respecto, se advierte sobre la pérdida de sinergia entre las distintas sedes del país.
"Cuando vos vendés la munición en Fray Luis Beltrán, implica que hiciste trabajar a Río Tercero e implica que hiciste trabajar a Villa María; era todo encadenado. Hoy Villa María está con serios problemas; está vendiendo materia prima para el explosivo, no vende el explosivo terminado", sostuvo en diálogo con Aire Libre 91.3, Iván Durigón, ex presidente de Fabricaciones Militares.
La parálisis también se evidencia en la falta de elaboración de productos finales terminados y en el freno de proyectos que habían sido reactivados recientemente. Sobre el estado actual de las plantas y la oferta de equipamiento, señaló que "hoy están trabajando reciclando munición vieja o algo de lo que habíamos dejado nosotros. Chalecos no se vendió uno más. Azul la habíamos abierto a mediados del año 2023 y eso se cerró como parada técnica y nunca más se volvió a abrir; hoy no produce, está parada con mínimos de personal".
Este panorama de inactividad técnica y descapitalización es utilizado tanto por sectores que impulsan la privatización de la compañía, argumentando que el Estado no debe sostener estructuras deficitarias e ineficientes, como por quienes defienden su carácter estratégico.
Para estos últimos, el desmantelamiento operativo no es fruto de la incapacidad del modelo público, sino de una decisión política orientada a justificar su posterior venta o desguace al sector privado.

VILLA MARÍA. TRABAJADORES SE MANIFESTARON FRENTE A LO QUE VEN COMO UN PROCESO DE PRIVATIZACIÓN Y EXTRANJERIZACIÓN. CRÉDITO: ATE.
En este escenario, el futuro de Fabricaciones Militares se encuentra en una encrucijada decisiva. Mientras el debate ideológico y económico entre la privatización y la estatización continúa en la agenda política, la realidad de las plantas paralizadas y el personal reducido impacta de manera directa en las economías regionales de las localidades afectadas y en la autonomía estratégica del país.








