Santa Fe y Corrientes ya aprobaron la estructura biprovincial para administrar el cruce. Crédito: Región Litoral

Al respecto, el senador por el Departamento General Obligado, Orfilio Marcón, destacó la trascendencia de la medida: “Es una decisión realmente muy beneficiosa”. En ese sentido, analizó la conectividad de la región señalando que “la Mesopotamia argentina (lo que es la provincia de Entre Ríos, Corrientes y Misiones) tiene más conexiones con el exterior del país que con el interior, con nuestro propio país”, contó a PeriodicoQue.com.ar

Uno de los principales atractivos del proyecto es la reducción de los tiempos de navegación en comparación con otras alternativas históricas. Mientras que la balsa tradicional desde Reconquista demandaba cerca de cuatro horas de travesía contracorriente, el cruce desde Villa Ocampo se perfila mucho más ágil.

“Si bien tenemos que recorrer para llegar al Puerto de Villa Ocampo desde donde nosotros vivimos más o menos 100 km hasta el puerto, es muy corto el paso: en 20 minutos o un poquito más ya estás del otro lado”, explicó Marcón.

Esta diferencia operativa radica también en las condiciones del río: “Reconquista tiene un inconveniente: el calado por ahí no se mantiene. En cambio allá, como la profundidad es importante, ese calado se mantiene y no hace falta dragado. Creo que es un paso importante hacia adelante tratar de vincularnos con la hermana provincia de Corrientes”, agregó el legislador.

Avances en la infraestructura terrestre

Para consolidar este enlace, la infraestructura vial en el lado santafesino muestra importantes progresos. A lo largo del tramo de entre 17 y 18 kilómetros que conecta la Ruta Nacional 11 con el Puerto de Villa Ocampo se destacan obras claves como los puentes Paraná Miní, El Pindó, el Caré y el Quencho.

El trazado prevé además la inclusión de badenes para proteger las obras ante eventuales crecidas: “Si el nivel del agua se eleva mucho, es mejor que pase por arriba del camino y que no exija tanto a los terraplenes o a los puentes”, detalló Marcón, remarcando que se busca concretar la conexión “en un tiempo lo más breve posible”.

La histórica balsa que hace 60 años unía a ambas localidades hace 60 años. Crédito: Paralelo 28

Impacto productivo y ahorro de costos

El impacto económico del proyecto abarca a diversos sectores, especialmente en el transporte de insumos como la piedra para obras viales y de construcción. “Toda la gente de Reconquista-Avellaneda, todo lo que es piedra que se usa para ripio, hormigón de pavimento, cimientos, plateas, pilotes o encadenados, todo eso podría venir tranquilamente de Corrientes”, explicó el senador. Actualmente, estos materiales provienen de provincias como Córdoba o Misiones: “Son 500 o 600 kilómetros y te sale mucho más caro el flete que el costo de la piedra. Si la llegamos a traer de Jofre, que está cerca de Bella Vista, el costo tendría que ser menor”.

El rol del Estado y del sector privado

Marcón enfatizó que el sector privado será el principal beneficiado por la fluidez de este paso y remarcó la función que le cabe al sector público: “Desde nuestra concepción, el rol del Estado es abrir caminos y construir puentes para que el sector privado despliegue luego todo su potencial”.

“La responsabilidad del Estado está en procurar que haya muchos vínculos y, en la medida de lo posible, que sean ágiles para que el ida y vuelta beneficie a las dos orillas y a territorios inclusive más allá de Santa Fe. Siempre pensamos en el bolsillo de los vecinos”, concluyó el senador provincial.

Audio: Orfilio Marcón - Senador Provincial (Depto. General Obligado)