El cierre del Programa Remediar se produce en un contexto caracterizado por un aumento sostenido de la demanda sobre el sistema público de salud.
El Gobierno nacional dispuso una nueva modalidad para la provisión de medicamentos esenciales que modifica de manera sustancial el esquema que durante años estuvo asociado al programa Remediar. La medida se concretó mediante la derogación de la Resolución 3424, aprobada en 2021, que establecía un amplio vademécum de medicamentos esenciales.
Con el nuevo esquema, la Nación dejó de sostener un listado amplio de medicamentos para todo el país. La responsabilidad por la adquisición de esos tratamientos pasará a las provincias, que deberán utilizar sus propios presupuestos para garantizar la provisión. El listado elaborado en 2021 podrá ser utilizado como referencia, pero ya no tendrá carácter obligatorio.
Entre los medicamentos que quedan fuera del esquema nacional aparecen algunos de uso habitual, como la levotiroxina, utilizada para tratar trastornos de la tiroides; la metformina, indicada principalmente para la diabetes; la amoxicilina, un antibiótico de uso extendido; el salbutamol, empleado en enfermedades respiratorias; además de anticonceptivos, fluconazol y loratadina, entre otros.

Introduce un riesgo crítico en enfermedades crónicas, donde la interrupción de la medicación puede derivar en descompensaciones y progresión del cuadro.
El cambio implica que cada jurisdicción deberá definir qué medicamentos compra y cómo organiza su distribución dentro del sistema público de salud. De esta manera, se abandona el mecanismo de compras centralizadas que caracterizó históricamente al Remediar y que permitía adquirir medicamentos a escala nacional para luego distribuirlos en los centros de atención primaria.
Cuáles son los medicamentos que permanecen
A partir de la nueva normativa, el listado nacional de medicamentos esenciales queda reducido a seis principios activos, todos vinculados principalmente con la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Son ácido acetilsalicílico, atorvastatina, candesartán, hidroclorotiazida, ramipril y rosuvastatina.
El cambio marca así una nueva etapa en la política nacional de medicamentos: mientras la Nación concentra sus recursos y herramientas en el abordaje de las enfermedades vasculares, las provincias deberán asumir un papel mayor en la compra y provisión del resto de los tratamientos considerados esenciales.
Fuente: Periódico Qué - Agencias








