Los docentes exigen un cambio de rumbo en las negociaciones paritarias.
El sector docente en Santa Fe atraviesa un escenario de extrema tensión debido a la devaluación de los ingresos frente a la inflación acumulada. Desde el sindicato AMSAFE, su secretario general, Rodrigo Alonso, remarcó la gravedad del deterioro que afecta tanto a trabajadores en actividad como a pasivos en todo el territorio provincial.
Al respecto, Alonso detalló el impacto numérico de la crisis: “El ajuste salarial en la provincia de Santa Fe que sufrimos las trabajadoras y los trabajadores de la educación lo podemos analizar en dos aspectos: en la cantidad y en la calidad. En cantidad, desde diciembre del 2023 a la fecha, los docentes activos y jubilados hemos perdido el 40% del poder adquisitivo de nuestro salario”.
El impacto frente a la inflación oficial
Desde el gremio rebatieron los discursos oficiales que afirman que la recomposición salarial marcha a la par de los precios de la economía local. Basándose en las propias estadísticas provinciales, el dirigente gremial contrapuso las cifras del organismo oficial con los aumentos efectivamente liquidados en los recibos de sueldo.
“Se desmorona un discurso que intenta llevar adelante el Gobierno de la provincia, donde quiere hacer creer que el salario le gana a la inflación; está claro que eso es mentira. Entre enero y septiembre, según el IPEC, la inflación fue del 23,6%, mientras que el aumento para activos fue del 18% y para jubilados del 16,3%. Seguimos perdiendo poder adquisitivo y el 90% de los docentes estamos por debajo de la línea de la pobreza”, afirmó el trabajador docente.
Deterioro de la calidad del ingreso
Más allá de los porcentajes de aumento, la estructura de la liquidación salarial se ha convertido en uno de los puntos centrales del reclamo sindical. La proliferación de asignaciones no bonificables ni remunerativas altera la composición del sueldo y afecta los aportes prestacionales.
Sobre este aspecto, el referente de AMSAFE sostuvo: “El Gobierno ha llenado nuestro salario de plus por productividad, presentismo, extensión horaria y capacitación, todas sumas no remunerativas y no bonificables. Si le sumamos las sumas en negro y montos garantizados, el 50% del salario de un docente no aporta ni a la caja de jubilaciones ni a la obra social”.

Rodrigo Alonso, Secretario General de AMSAFE.
Impacto directo en el sector pasivo
Esta distorsión salarial repercute de manera directa en el haber que perciben los jubilados docentes y frena el recambio generacional dentro del sistema educativo. La brecha entre lo que cobra un trabajador en actividad y quien se retira se ha profundizado en los últimos meses.
En ese sentido, Alonso advirtió: “Esto implica que un jubilado perciba el 60% de lo que percibe un docente en actividad, y provoca que quien está en condiciones de jubilarse no lo haga por esta situación salarial. El Gobierno de la provincia está pagando sumas no remunerativas e incumple con la ley”.
El reclamo de una convocatoria urgente
Ante este cuadro de situación, los docentes exigen un cambio de rumbo en las negociaciones paritarias que permita recomponer los ingresos de forma genuina y respetando el marco normativo vigente. La docencia santafesina aguarda respuestas concretas a sus demandas laborales.
A modo de cierre, Rodrigo Alonso concluyó: “Desde AMSAFE volvemos a denunciar que es un Gobierno que no tiene apego a la ley y lleva adelante políticas unilaterales. Es necesario que la provincia empiece a dar vuelta la página del ajuste y empiece a dignificar el salario de los docentes activos y jubilados”.










