El servicio doméstico y construcción registran las tasa más elevadas de informalidad. Crédito: Uno Santa Fe.

Uno de los cambios más importantes registrados en los últimos años es el crecimiento del trabajo por cuenta propia. Desde fines de 2023, la participación de los asalariados dentro del empleo total cayó del 73,7% al 70,5%, mientras que los cuentapropistas pasaron del 22,6% al 25,5%. El avance de esta modalidad laboral se da, además, en un contexto en el que una parte importante de quienes trabajan de manera independiente lo hace sin registración ni cobertura laboral.

Dos de cada tres cuentapropistas, en la informalidad

El informe muestra que el 65,8% de los trabajadores por cuenta propia urbanos desarrolla su actividad en la informalidad. Entre los asalariados, en tanto, el 37,9% no realiza aportes jubilatorios. El dato también evidencia un retroceso en comparación con años anteriores: a fines de 2016, la proporción de asalariados sin aportes alcanzaba al 33,6%.

Construcción y servicio doméstico, entre los sectores más afectados

La informalidad presenta fuertes diferencias según la actividad. El servicio doméstico registra la tasa más elevada, con un 77,4%, mientras que la construcción llega al 76,2%. También aparecen niveles elevados en gastronomía y alojamiento, donde la informalidad alcanza al 63,9%, y en el comercio, con un 54,7%. Se trata de actividades con una importante presencia en el mercado laboral urbano.

La situación también golpea a otros sectores

Aunque los niveles más altos se concentran en determinadas actividades, la informalidad atraviesa buena parte de la estructura laboral argentina. En los servicios profesionales, científicos y técnicos alcanza al 19,2%, mientras que en información y comunicación llega al 33,9%. Las diferencias están vinculadas, entre otros factores, con las características productivas, la productividad y el tamaño de las empresas.

Una brecha marcada entre regiones

El mapa laboral argentino muestra además fuertes desigualdades territoriales. Las regiones del norte presentan algunos de los niveles más elevados de informalidad, particularmente entre los trabajadores independientes. En términos de informalidad laboral total, el Noroeste registra tasas que van del 43,9% al 56,2%, mientras que en el Noreste los valores se ubican entre el 51,9% y el 53,8%. En la Patagonia, en cambio, los niveles son considerablemente menores, con registros que van del 18% al 33,5%.

Un mercado laboral cada vez más precario

Los datos reflejan una transformación del mercado de trabajo argentino en la que crece el peso del cuentapropismo y, al mismo tiempo, aumenta la proporción de trabajadores que desarrollan sus actividades sin las condiciones asociadas al empleo formal. Con un 45% de informalidad laboral, el desafío no se limita a crear puestos de trabajo, sino también a garantizar que esos empleos cuenten con registración, aportes y derechos laborales.

El informe advierte así sobre una de las principales características del mercado laboral actual: cada vez más personas trabajan, pero una proporción creciente lo hace por fuera de la estructura formal.

Fuente: Periódico Qué - Agencias