Los ministros de Economía, Pablo Olivares y Educación, José Goity realizando anuncios sobre el programa Asistencia Perfecta. Crédito: Gobierno de Santa Fe.

La implementación del denominado “premio a la asistencia” por parte del provincial sigue generando un profundo malestar en la comunidad educativa, exponiendo las consecuencias de haber reinstaurado un esquema represivo similar al viejo presentismo de los años noventa.

Lejos de representar un incentivo real, este mecanismo económico punitivo obliga a las y los trabajadores de la educación a elegir entre atender padecimientos médicos o sufrir un drástico recorte salarial en un contexto socioeconómico crítico. La medida retrocede años de conquistas laborales al no contemplar licencias justificadas y convertir un derecho básico como la salud en una penalización económica.

Sol Lacánfora, docente de Venado Tuerto que expuso la drámatica situación que debe padecer por el presentismo.

La docente relató la angustiosa encrucijada a la que la somete la normativa provincial al tener que solicitar un turno médico que condiciona el cobro de sus ingresos: "Esta cifra nos representa un dinero importante que necesitamos para llegar al fin de mes. La situación es un poco paradójica porque uno tiene que cuidar su salud para seguir trabajando, pero a la vez no puede cuidarla porque si se ocupa de eso no cobra ese dinero", expuso en los micrófonos de TDC Online.

La problemática expone la severa deshumanización institucional con la que se aplican los descuentos salariales, alcanzando situaciones límite como el luto familiar o el cuidado de hijos enfermos. La trabajadora de la educación argumentó la falta de empatía del Estado frente a emergencias impredecibles de salud y contingencias personales, denunciando que las medidas gubernamentales recaen de manera indiscriminada sobre todo el personal sin distinguir el cumplimiento real de las tareas. "Conocí el caso de una colega de Rosario que falleció su padre y tomó la licencia para estar en el funeral, y le descuentan el presentismo; es totalmente injusto", sostuvo.

Para el gremio docente AMSAFE se trata de la reimplementación del presentismo como en la década del 90´.

A través de una carta pública difundida en sus redes sociales, Lacánfora interpeló duramente las promesas incumplidas de la gestión provincial y cuestionó el modelo de eficiencia que el Ejecutivo pretende instalar a costa del deterioro físico y mental de las y los maestros.

Apuntando al impacto directo sobre el sistema público de educación, la docente sentenció: "El discurso del señor gobernador en algún punto fue mentiroso; él prometió un montón de mejoras para los docentes que no se cumplieron. ¿Qué calidad educativa puede tener el sistema si sus docentes no están cuidados?".

María Martín, secretaria general del Ministerio de Educación y férrea defensora del programa oficial. Crédito: Gobierno de Santa Fe.

Lacánfora advirtió sobre el paulatino desgaste que provocará en las escuelas la continuidad de esta política represiva. "Si queremos un Estado eficiente, controlemos a quienes toman licencia, pero no castigar a quienes cumplimos nuestra tarea con lo mejor que podemos. Extender esto en el tiempo va a hacer que nos vayamos deteriorando claramente", concluyó.