Fundada en 1949 por Roque Vassalli, constituye una referencia de la maquinaria agrícola argentina.

Después de años atravesados por dificultades económicas, reducción de la actividad y problemas en la cadena de abastecimiento, Vassalli empieza a mostrar algunos movimientos que apuntan a una recuperación. La fábrica firmatense busca dejar atrás el período de mayor incertidumbre y concentrarse ahora en recomponer su estructura productiva.

Uno de los primeros indicadores de ese proceso será el incremento de las horas de trabajo para unos 30 empleados de las áreas de ingeniería y producción. Esos trabajadores pasarán de una jornada de cuatro horas a cumplir el horario completo. La decisión se produce pocas semanas después del cambio de manos de la compañía y representa uno de los primeros pasos visibles de la nueva conducción para recuperar capacidad operativa.

La mirada de la empresa no está puesta únicamente en terminar los compromisos que quedaron pendientes. En paralelo, el área de ingeniería trabaja en una nueva generación de productos. El proyecto contempla nuevas cosechadoras y plataformas, con diferentes configuraciones y una actualización tecnológica orientada a las necesidades actuales del sector agropecuario.

Todavía no se conocen públicamente las características de los equipos, pero la intención es que los nuevos desarrollos lleguen al mercado durante 2027 y puedan ser exhibidos en las principales muestras agroindustriales.

Mientras ese trabajo avanza, la fábrica mantiene la producción de modelos ya conocidos de la marca. Parte de esa actividad está destinada a completar máquinas y operaciones que quedaron pendientes de la etapa anterior y permitir que equipos ya comercializados finalmente lleguen a sus compradores.

En los últimos dos años, los trabajadores se movilizaron en defensa de sus puestos de trabajo y la reactivación de la planta.

Volver a contar con una cadena de proveedores

Para que el proyecto de recuperación pueda sostenerse, Vassalli necesita reconstruir una cadena productiva que quedó seriamente afectada durante la crisis. Los problemas financieros habían provocado que diferentes proveedores dejaran de entregar componentes e insumos a la fábrica. Con el cambio de conducción, comenzaron a aparecer algunas señales de recomposición y determinados proveedores retomaron paulatinamente sus operaciones con la empresa.

Recuperar ese entramado será determinante para que la planta pueda aumentar su producción y, sobre todo, sostenerla en el tiempo.La misma estrategia alcanza a la comercialización. La nueva administración busca reconstruir una red de concesionarios que permita acercar nuevamente las cosechadoras a los productores y garantizar también el servicio de posventa.

Un parque de máquinas que puede convertirse en una oportunidad

En ese escenario aparece otro de los desafíos que la empresa pretende transformar en una oportunidad: la renovación de las cosechadoras que ya tienen muchos años de uso. Según las estimaciones difundidas, habría unas 4.000 máquinas Vassalli y Don Roque todavía trabajando en los campos, además de otras 3.000 unidades que continúan operativas pero se encuentran próximas al final de su vida útil por su antigüedad.

La renovación de ese parque podría convertirse en una fuente de demanda para la fábrica. Por eso, entre las alternativas que se analizan aparecen mecanismos de cambio y canje que permitan a los productores entregar equipos usados para acceder a nuevas unidades.

Recuperar el trabajo, una parte central del desafío

La reactivación industrial también tiene un impacto directo sobre la situación de los trabajadores. Cuando se concretó el traspaso de la empresa, más de 200 empleados estaban afectados por la caída de la actividad y existían atrasos salariales acumulados desde septiembre de 2025.

La nueva administración comenzó a avanzar sobre esa situación y, de acuerdo con la información difundida, se vienen abonando regularmente los salarios correspondientes a julio, agosto y septiembre, mientras se trabaja sobre las obligaciones que permanecen pendientes. El aumento de las horas de trabajo para parte del personal aparece así como una primera señal dentro de un proceso que todavía deberá consolidarse.

Fuente: Peródico Qué - Agencias