La suspensión en la producción de LEBOCAR® afecta de manera directa a unos 130.000 pacientes en todo el país.

Ramiro Huber, reconocido médico sanitarista de la ciudad de Firmat que padece la enfermedad, advirtió sobre la gravedad de la situación actual y comparó la necesidad de este remedio con la dependencia de la insulina. "Es un medicamento específico para el Parkinson, un medicamento que los que tenemos Parkinson tomamos cada 4 horas durante el día. Es como la insulina del diabético digamos que no se puede interrumpir de una manera discrecional de un momento al otro", explicó en contacto con TDC Online.

Ante este escenario, la alternativa de otros laboratorios nacionales resulta insuficiente para cubrir el bache que deja un gigante farmacéutico que históricamente abastecía el 65% del mercado local. Si bien se evalúan opciones como el compromiso de Bagó de triplicar su producción, Huber señaló que "por más que lo triplique no llega a compensar lo faltante del LEBOCAR®", profundizando la crisis de stock en farmacias.

A nivel institucional, los reclamos apuntan a la falta de respuestas desde la cartera nacional, en contraste con las gestiones iniciadas a nivel provincial. Huber destacó que "en el Ministerio de Salud de la provincia tuve la oportunidad de hablar con la ministra que gentilmente me atendió", abriendo la posibilidad de que el laboratorio santafesino LIF pueda intervenir en la producción o adquisición del principio activo.