Un solo empleador podría concentrar el mercado de trabajo y convertirse en el único comprador de la fuerza laboral.

Desde la organización gremial sostienen que la integración de ambas empresas podría reducir las opciones laborales y aumentar el poder de las aplicaciones para fijar tarifas y condiciones de trabajo.

El planteo apunta al riesgo de una mayor concentración en un mercado donde los repartidores dependen de sistemas digitales para acceder a los pedidos, cobrar por sus servicios y mantener activas sus cuentas. En ese escenario, el sindicato considera que la capacidad de negociación de los trabajadores podría verse todavía más limitada.

Como parte de su presentación, ASiMM incorporó liquidaciones de jornadas de reparto y datos sobre los pagos por kilómetro. Según la documentación difundida por el gremio, los montos relevados fueron de $249,39 y $291,44 por kilómetro, cifras que la organización considera insuficientes frente a los costos de combustible, mantenimiento y desgaste de las motocicletas.

Por eso, reclama tarifas mínimas acordes con los gastos de la actividad, mayor transparencia en los algoritmos y controles sobre las liquidaciones que reciben los trabajadores.

El sindicato pidió que las autoridades analicen la operación desde el punto de vista de la competencia y sus efectos sobre las condiciones laborales. Además, advirtió que la concentración podría profundizar los problemas que ya atraviesa el sector, entre ellos la falta de cobertura frente a los riesgos del trabajo y la incertidumbre sobre los ingresos.

En ese marco, el gremio anticipó medidas de protesta y alertó sobre un escenario que, según su posición, podría perjudicar aún más a los repartidores.

Fuente: Periódico - Agencias