Los robos de animales son cada vez más frecuentes en el departamento 9 de Julio y el norte santafesino.
En diálogo con LT23, el médico veterinario y productor afectado, Mangiolo, expuso la crítica situación que atraviesa la zona tras haber recuperado, de forma fortuita, un toro reproductor que le habían sustraído años atrás y cuya paternidad genética pudo certificar fehacientemente ante la Justicia mediante un análisis de ADN.
Reconoció visualmente al reproductor, el cual había sido revendido con marcas y caravanas adulteradas. "Inicié toda una denuncia y todos los trámites con la suerte de que, al conocer los toros, me acuerdo cuál es la madre porque es producto de transferencia embrionaria y por suerte la sigo teniendo la vaca, así que solicité la prueba de ADN y esperé el resultado", concluyendo que se trató de "un hecho que no cabe duda que el animal era mío y que fue sustraído", explicó.
A pesar de la contundencia de la evidencia genética costeada por el propio damnificado, el productor manifestó una profunda indignación ante la falta de respuestas y contención por parte de las autoridades judiciales de la jurisdicción.
Según explicó el damnificado, enfrentó una "muy poca voluntad de la Fiscalía, casi te diría nula", al punto de recibir insólitas respuestas de los fiscales actuantes. "Me dice; 'Usted, Mangiolo, no sufrió ni atentado contra su vida ni intento de violación, así que su caso pasa a ser bastante poco importante'. El robo de 40 animales es un montón de plata y uno lo hace trabajando", expresó molesto.
En contraste, el veterinario destacó el trabajo realizado por el personal policial de la Guardia Rural "Los Pumas" de Villa Minetti, aunque lamentó las limitaciones estructurales y procesales que sufren en las investigaciones.
En ese contexto, advirtió sobre el impacto económico del abigeato en los campos del departamento 9 de Julio, remarcando que "hay clientes que han desistido de la producción en ciertas zonas por el tema del abigeato", llegando al extremo de "tener que alquilar toda la costa de los campos para agricultura y concentrar la ganadería en el centro", sostuvo casi con resignación.
Finalmente, el profesional enfatizó que el trasfondo central de la problemática radica en la falta de sanciones penales efectivas contra quienes cometen este tipo de delitos rurales en el norte provincial. "El principal problema es que como no hay condena en el delito, y hoy el robo de hacienda es un montón de plata, hay gente que se dedica prácticamente a vivir del abigeato", sostuvo Mangiolo, reclamando una mayor firmeza judicial y condena social para evitar que la delincuencia rural continúe poniendo en jaque el desarrollo ganadero regional.








