La industria nacional vuelve a sufrir un duro golpe en la provincia de Santa Fe. La compañía sueca Electrolux, con un siglo de presencia en el país, anunció el cese definitivo de las operaciones productivas en su planta ubicada en la avenida Batlle y Ordóñez al 3400, en el sur de Rosario. La medida se concretará a partir de este sábado 26 de septiembre e implicará un giro total en su modelo de negocio, que pasará a sustentarse de forma exclusiva en la importación de productos terminados.

De un plantel total de aproximadamente 180 operarios que se desempeñan en la fábrica rosarina —dentro de una plantilla de 300 empleados a nivel nacional—, las fuentes del sector estiman que la reestructuración afectará de forma directa a unos 100 trabajadores industriales.

A través de un comunicado oficial, la firma fundamentó la decisión en una "revisión estratégica" que busca "evolucionar hacia un modelo de abastecimiento global, apoyado en la red internacional de producción del Grupo" para "mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad". En el texto, aseguraron que el proceso se llevará adelante cumpliendo las obligaciones de la legislación vigente y con el acompañamiento correspondiente a los empleados afectados.

El final de un proceso de achicamiento

El cierre de la planta no resulta una decisión aislada, sino el desenlace de un progresivo deterioro en los niveles de producción y ventas en el mercado interno:

  • Octubre de 2025: La firma había dispuesto un esquema de suspensiones rotativas que afectó a 400 operarios ante el desplome del consumo y la acumulación de stock.
  • Marzo de 2026: Implementó un programa de retiros voluntarios para achicar la plantilla, al que se adhirieron más de 130 trabajadores.
  • Mayo de 2026: Se frenó la fabricación local de heladeras en la planta rosarina (operada bajo la firma Frimetal), dejando la línea activa con una capacidad utilizada cercana al 50%.

El viraje fabril se da, además, en el marco de la reciente Resolución 1544/2026 del Ministerio de Economía de la Nación, que dio por terminada una investigación por presunto dumping en la importación de lavarropas chinos sin aplicar aranceles definitivos, lo que facilitó la decisión de las grandes cadenas comerciales e industriales de volcarse a la importación masiva.

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Las marcas se quedan, las máquinas se apagan

El freno a la producción local no implica la retirada comercial del grupo del país. Electrolux garantizó que mantendrá en el mercado argentino las marcas Electrolux y Gafa, comercializando heladeras, freezers, lavarropas y pequeños electrodomésticos traídos desde sus plantas del exterior. También sostendrán las garantías oficiales, el servicio técnico y el suministro de repuesto.

El caso de Electrolux en Rosario se suma al antecedente de Whirlpool, que a fines de 2025 cerró su planta de lavarropas en Pilar (Buenos Aires), despidiendo a 220 operarios para pasar a ser una empresa puramente importadora. Para la ciudad del sur santafesino, la pérdida no solo golpea a las familias de los operarios despedidos, sino que interrumpe de forma severa la cadena de proveedores, insumos y servicios industriales del entramado productivo local.