El resultado representa una mejora cercana al 8% respecto de 2024 y casi un 47% frente al piso registrado en 2023.

La economía de Santa Fe cerró 2025 con una expansión del 5,5%, alcanzando el nivel de actividad más alto desde que existen registros de la serie. En ese crecimiento, la agroindustria tuvo un papel central: la producción vinculada al campo y su transformación industrial explicó el 33,1% del Producto Bruto Geográfico (PBG) provincial, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario basado en datos preliminares del IPEC.

El crecimiento provincial estuvo impulsado principalmente por el comercio, la industria manufacturera y las actividades agropecuarias. En conjunto, estos tres sectores aportaron cerca del 80% de la expansión registrada durante el año. Mientras los sectores productores de bienes crecieron 6,5%, los servicios tuvieron una mejora del 4,7%, mostrando el peso que mantiene la actividad productiva en la estructura económica santafesina.

El valor agregado generado por los bienes agroindustriales alcanzó unos $21.000 millones a precios constantes de 2004, un máximo histórico. El resultado representa una mejora cercana al 8% respecto de 2024 y casi un 47% frente al piso registrado en 2023, cuando la sequía provocó un fuerte impacto sobre la producción. La actividad primaria y la elaboración de alimentos y bebidas explicaron el 95,6% de la variación positiva del último año.

El peso de la agroindustria también se refleja al observar exclusivamente los sectores productores de bienes. Allí representa el 72% del valor agregado provincial, es decir, aproximadamente siete de cada diez pesos generados. Además, Santa Fe aportó durante 2025 el 18,5% del valor agregado agropecuario de todo el país, consolidando su posición como una de las principales provincias productivas de la Argentina.

Sin embargo, el crecimiento no alcanza de la misma manera a toda la industria. La manufactura representa cerca del 26% del PBG y creció durante 2025, pero si se excluye la elaboración de alimentos y bebidas, el resto de la actividad industrial quedó 25,4% por debajo del promedio registrado entre 2011 y 2017. Así, los datos muestran una economía que recuperó terreno, aunque con una fuerte dependencia del complejo agroindustrial.

Fuente: Periódico Qué - Agencias