La Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el Secretario de Trabajo, Julio Cordero, encabezarán las convocatorias para revisar cada uno de los acuerdos.
El Gobierno nacional puso en marcha una nueva etapa de la reforma laboral con la convocatoria a sindicatos y cámaras empresarias para renegociar 446 convenios colectivos de trabajo. Las primeras notificaciones fueron enviadas por la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, dependiente de la Secretaría de Trabajo. El procedimiento se encuentra contemplado en el artículo 137 de la Ley de Modernización Laboral 27.802 y busca adecuar los acuerdos existentes al nuevo marco normativo.
El fin de la ultraactividad, en el centro
Uno de los principales cambios que deberán afrontar las organizaciones gremiales está relacionado con la eliminación de la ultraactividad de determinadas cláusulas. Bajo el nuevo esquema, las cláusulas obligacionales de los convenios, entre ellas las vinculadas con cuotas solidarias, dejan de mantener automáticamente su vigencia una vez vencido el acuerdo. En cambio, aspectos normativos como salarios básicos, jornadas y licencias cuentan con un período de transición para ser discutidos.
Más negociación por empresa
La reforma también modifica el escenario de la negociación colectiva al favorecer los acuerdos por empresa frente a los convenios de actividad. A esto se suma la incorporación de mecanismos que vinculan parte de la remuneración con la productividad. Para el Ejecutivo, el objetivo es adaptar las relaciones laborales a las características de cada sector; para las organizaciones sindicales, el nuevo esquema supone una modificación de las reglas que durante años estructuraron la negociación entre trabajadores y empleadores.
La batalla también se juega en los tribunales
El avance sobre los convenios se produce mientras distintas medidas de la reforma laboral son cuestionadas judicialmente. En los últimos días, un juzgado laboral de San Juan consideró que determinadas modificaciones no podían aplicarse de manera retroactiva a relaciones laborales iniciadas antes de su entrada en vigencia. A esto se sumó una resolución de la Cámara del Trabajo que cuestionó la constitucionalidad de uno de los artículos de la nueva legislación, agregando incertidumbre al proceso de implementación.
Los gremios frente a un nuevo escenario
El Gobierno deberá ahora administrar cientos de negociaciones en simultáneo, mientras las organizaciones sindicales preparan su respuesta frente a los cambios. La propia estructura de la Secretaría de Trabajo atraviesa una reorganización y una reducción de personal que podría dificultar el seguimiento de tantas discusiones. En paralelo, la CGT mantiene una postura crítica frente al rumbo económico y laboral del Ejecutivo, por lo que la revisión de los convenios puede convertirse en un nuevo foco de conflicto entre el Gobierno y el movimiento obrero.
Fuente: Periódico Qué - Agencias








