El estudio advierte que solo el 39,89% de las juventudes locales se encuentra trabajando, mientras que la desocupación abierta alcanza al 25,11%. Además, entre quienes sí tienen empleo, cerca del 65% lo hace en la informalidad, sin aportes previsionales ni cobertura médica.
La insuficiencia de ingresos es otra constante: con una remuneración media que se encuentra por debajo de los $600.000 mensuales en 2025, los salarios quedan por debajo a la Canasta Básica Total.
Brechas de género y contención estatal
Las disparidades de género marcan una brecha clara en el mercado local. La participación laboral de los varones (47%) supera a la de las mujeres (31,3%), quienes además perciben en promedio un 25,7% menos de ingresos. Como respuesta a este desfasaje, las mujeres representan el 56,41% de las personas que recurren al pluriempleo para llegar a fin de mes.
El informe señala también que la falta de estudios secundarios completos (21,72% en 2025) sigue siendo una barrera determinante. A su vez, el escenario se completa con un repliegue en las políticas de contención: la cobertura de programas sociales dirigidos a jóvenes cayó un tercio entre 2023 y 2025 a nivel municipal.
Los datos de la UNL y DEMOS muestran que cerca del 60% expresa la necesidad urgente de cambiar su realidad laboral, apuntando como condicionantes centrales a la informalidad y a los bajos salarios.






