El mapa de precios en los surtidores volvió a remarcarse en todo el país y la ciudad de Santa Fe no fue la excepción. La petrolera estatal YPF aplicó un ajuste del 1% en el valor de sus combustibles a partir de las cero horas de este sábado, sumándose al esquema de incrementos de entre el 2% y el 5% que habían comenzado a implementar días atrás las firmas privadas Shell, Axion y Puma.
Con esta nueva actualización, la nafta en la capital provincial consolidó un nuevo piso en las estaciones de servicio privadas, donde los productos súper ya superan la barrera de los $2.200 por litro, mientras que las opciones premium y de mayor octanaje escalan hasta posicionarse cerca de los $2.500. Por su parte, las variantes de diésel de alta tecnología llegan a cotizar en torno a los $2.700 por litro.
La brecha internacional y el "buffer" de YPF
El incremento se da impulsado principalmente por la tensión geopolítica en Oriente Medio y la consecuente escalada del barril de petróleo Brent a nivel internacional, que volvió a ubicarse holgadamente por encima de los US$100.
A pesar de que el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, advirtió días atrás que en un esquema de libre mercado el valor local terminaría acoplándose si la cotización internacional del crudo se mantiene elevada, la petrolera de bandera optó por amortiguar el impacto. Para ello aplicó un ajuste moderado del 1% mediante su sistema de "buffer" (mecanismo para suavizar fluctuaciones bruscas) y su esquema de micropricing, evaluando la dinámica de oferta, demanda y competencia en las distintas regiones del país.
El impacto acumulado: un 560% de suba y salto en dólares
El ajuste en los surtidores vuelve a poner en foco el peso de los combustibles dentro de la estructura de costos de la economía real. Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei en diciembre de 2023 —cuando la nafta súper rondaba los $311—, los precios acumulan un incremento cercano al 560%, superando ampliamente la evolución del índice de inflación general y el ritmo de actualización de los ingresos salariales.
A su vez, esta dinámica implicó un encarecimiento directo medido en moneda extranjera: la nafta registró un salto de más del 70% en dólares, desplazando a la Argentina desde una posición de tarifas fuertemente subsidiadas e históricamente bajas hacia los valores más altos de la región en términos comparativos.
Caída de ventas e impacto en Santa Fe
El encadenamiento de subas sigue haciendo mella en el volumen de consumo. Según datos de cámaras del sector estacionero, la demanda nacional de combustibles registró caídas del orden del 30% en determinados segmentos del mercado retail, afectando principalmente la comercialización del gasoil común y volcando a parte de los automovilistas a cargar menores cantidades o migrar hacia combustibles de menor octanaje.
En la provincia de Santa Fe, si bien la comercialización de combustibles había mostrado una leve resiliencia durante la primera mitad del año en comparación con la media nacional, las mediciones más recientes de despachos en surtidores ya reflejan el impacto de la contracción, con caídas en el volumen total vendido en la capital provincial que anticipan un escenario complejo para las estaciones de servicio locales.








